13 jun. 2012

“LA POLICÍA FORAL NO COMUNICA LAS INCIDENCIAS A LOS CUERPOS LOCALES, A PESAR DE LA PROMESA DE INTERIOR, O LO HACE CON RETRASO”

Agentes y mandos de distintos cuerpos policiales mostraron su “indignación” a El Informador tras la comparecencia de ayer del consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior, Roberto Jiménez, en la que afirmó que el nuevo protocolo del 112-SOS Navarra está logrando que se gane en “inmediatez y eficacia” y está “evitando duplicidades”. Las fuentes consultadas aseguraron que Jiménez “mintió” y denunciaron que no hablara del “malestar” de muchas policías municipales ni de las “críticas formales” que la Policía Nacional y la Guardia Civil han trasladado a la Delegación del Gobierno, que “ya han llegado a la Secretaría de Estado del Ministerio del Interior”. En Pamplona y Ansoáin se han desmarcado del Ejecutivo foral al repartir tarjetas y trípticos con sus números de teléfono para determinadas urgencias.

Después de cuatro meses de silencio, el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Justicia e Interior del Gobierno navarro, Roberto Jiménez, tenía una buena oportunidad ayer para mitigar en cierta medida el conflicto suscitado tras la entrada en vigor del nuevo protocolo del 112-SOS Navarra, que obliga a “derivar” las incidencias relevantes a la Policía Foral y otorga a ésta la posibilidad de cubrirlas o trasladarlas posteriormente a otro cuerpo. Pero su comparecencia en el Parlamento foral, a petición de Nafarroa Bai y PPN, tan sólo enervó más a una gran parte de los cuerpos policiales que operan en Navarra, cuyo “descontento” no ha dejado de crecer desde la entrada en vigor del documento el pasado mes de febrero, cuyo contenido desveló El Informador.

Sólo en una ocasión, Jiménez llegó a admitir que se había producido “alguna disfunción”, pero luego defendió con firmeza la decisión de su departamento al afirmar que la aplicación del protocolo está logrando que se gane en “inmediatez y eficacia” y está “evitando duplicidades”, justo lo contrario de lo que denuncian desde numerosas policías locales y los propios Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Como era de esperar, el consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior no mencionó las “críticas formales” trasladadas por la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía a la Delegación del Gobierno en la Comunidad foral sobre este tema, “que ya han llegado a la Secretaría de Estado del Ministerio del Interior”, ni se refirió al “malestar” mostrado en repetidas ocasiones por gran cantidad de cuerpos locales, dados a conocer por este medio. Las fuentes consultadas volvieron a insistir una vez más en que el nuevo sistema, aplicado “de forma unilateral” y sin “previo” aviso, está “conllevando solapamientos entre distintas fuerzas de seguridad y retrasos, ya que se pierde tiempo mientras la Policía Foral decide si interviene en vez de que sea el cuerpo que tenga efectivos más cerca el que atienda un suceso, como se hacía hasta ahora”.

Jiménez aseguró que “en ningún caso” se han producido “ausencias o lagunas” en la atención de emergencias de seguridad ciudadana y dijo que el polémico documento se diseñó después de constatar que, en los últimos tiempos, algunos casos se gestionaban “sin que la Policía Foral tuviese conocimiento” de ellos.

Es más, remarcó que la disposición de su departamento y del Cuerpo autonómico es de “entendimiento y colaboración con todos los cuerpos policiales que operan en la comunidad”, subrayó que el protocolo está ayudando a “mejorar las disfunciones” y que se está “transitando bien” hacia el nuevo modelo de coordinación con otras fuerzas de seguridad: “Va mejorando el tema y mejor que va a ir, aunque falta todavía culminar todo esto. Para bien o para mal, la apuesta es clara, porque la Policía Foral es la policía de referencia -en Navarra-”.

DURAS CRÍTICAS A JIMÉNEZ

Tras conocer el contenido de su comparecencia, fueron muchos los agentes y mandos que expresaron su “indignación” a este medio, calificaron el documento “como una puñalada por la espalda” y elevaron el tono de sus críticas, algo más suaves hasta ayer, al afirmar que las palabras del consejero eran “mentira”.

En este sentido, dejaron constancia de que “la Policía Foral no está comunicando las incidencias a la gran mayoría de los cuerpos locales, contradiciendo así la promesa realizada el pasado 8 de mayo por la directora general de Justicia e Interior, Inmaculada Jurío”, en una reunión celebrada por iniciativa de las policías municipales. Y cuando lo hace, “traslada el caso con un retardo de cinco o seis minutos para que sus efectivos lleguen antes”. Eso sí, también existen algunos responsables que siguen “confiando” en la palabra dada por la directora general de Justicia e Interior, aunque en estos momentos son una minoría.

Por si todo esto no fuera bastante, varias fuentes precisaron a este medio que hace unas dos semanas, en un encuentro con el director del Sistema de Seguridad Pública del Gobierno navarro para trabajar sobre el nuevo Reglamento Marco de Policías, los representantes de algunos cuerpos municipales pidieron “que no se les vuelva a convocar hasta que se defina claramente el nuevo modelo policial y se encuentre una solución para el 112”.

“En la sesión se le dejó bien claro que, entre tanto, muchos no participarán ni colaborarán más allá de lo estrictamente necesario para no perjudicar a la sociedad. Si hay que cambiar el modelo, que aclaren qué está funcionando mal, por qué hay que hacerlo y qué aspectos deben modificarse. El problema es que al no elaborarse actas de estas sesiones, tal y como han solicitado algunos, es como si no existiesen. Se le exigió qué dijese los motivos por los que policías con centrales para gestionar emergencias como las de Pamplona, Tudela y Burlada, no pueden contar con una pantalla como la del 112-SOS Navarra para estar informados de las incidencias, cuando la Policía Foral y algunos centros de salud ya la tienen”, agregaron. Una reivindicación que “la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía llevan mucho tiempo realizando”.

A su juicio, el mayor problema es que el protocolo “no nació desde el consenso de todos”, sino desde “la imposición”, y así “no se va a mejorar la coordinación policial, sino todo lo contrario”. “El 112 es un teléfono de emergencias de todo tipo y para toda Europa y, aunque las autonomías lo están empleando, no pertenece a la Policía Foral”, valoraron.


TARJETAS EN PAMPLONA Y TRÍPTICOS EN ANSOÁIN

Ante esta tesitura, algunos cuerpos locales han dado un paso la frente y se han desmarcado de la política seguida por el departamento que dirige Jiménez. De hecho, la Policía Municipal de Pamplona está repartiendo tarjetas “para urgencias policiales” desde el pasado mes de abril con el 092, mientras que en Ansoáin se han buzoneado miles de trípticos como el reproducido en este artículo, facilitado por un vecino, donde se explican todos los servicios que presta el Cuerpo local.


Interior está incumpliendo la normativa, ya que debería suscribir un convenio con cada cuerpo para establecer los mecanismos de coordinación necesarios para las emergencias. En algunos municipios sí se han aprobado acuerdos en pleno, aunque aún no se han rubricado formalmente, y en muchos otros no. De manera que no hay ninguna obligación de actuar conforme a sus directrices”, destacaron distintos agentes y mandos.

Curiosamente, el primer acuerdo que se firmó, el de Tafalla, también otorgaba el monopolio de las incidencias a la Policía Foral, pero algunas localidades que dieron luz verde a sus convenios posteriormente en sesión plenaria, aunque todavía no se han sellado, exigieron que se suprimiera una frase clave de éste, en la que se dice que “el Centro de Mando y Coordinación (CMC) -del Cuerpo autonómico- será la única sala de referencia para todas las emergencias”, ya que “excluye” a otros cuerpos como la Policía Nacional o la Guardia Civil, con las que se ha colaborado “durante muchos años”.

REACCIONES DE LOS GRUPOS

Mientras desde UPN y el PSN respaldaron a Jiménez, Xabier Lasa, de Nafarroa Bai, se alineó en parte con las tesis defendidas por las fuentes con las que ha contactado El Informador al señalar que lo “fundamental” es “dar la respuesta lo más inmediata posible”. Según precisó, esa labor “corresponde al cuerpo policial que más cerca esté en ese momento del suceso”.

Pero sin lugar a dudas, el parlamentario de Bildu Víctor Rubio fue el más crítico con el documento. Indicó que es un “despropósito cómo se ha implantado” y mostró sus dudas sobre el “papel” que van a tener las policías municipales con su puesta en marcha.

Por otra parte, el ‘popular’ Eloy Villanueva recordó que su partido estará “atento” al desarrollo de esta nueva normativa. Y finalmente, Txema Mauleón, de Izquierda-Ezkerra, fue algo más conciliador, pero al mismo tiempo reclamó al consejero que procure “el máximo acuerdo” entre todos los cuerpos y le pidió que “se delimite muy bien cuál es la competencia de cada uno”.