2 may. 2012

LA DIRECTORA DE INTERIOR DEL GOBIERNO FORAL ACCEDE A REUNIRSE CON LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCALES POR EL PROTOCOLO DEL 112

Según ha sabido El Informador, Inmaculada Jurío ya ha comunicado formalmente que el encuentro, solicitado por las policías municipales de Navarra, tendrá lugar el próximo día 8. En él se analizará el contenido del documento, que obliga a trasladar todas las incidencias relevantes en un primer instante a la Policía Foral, que "luego decide si las subre o las remite a otro cuerpo". Fuentes de todas las fuerzas de seguridad que operan en Navarra apuntan que el nuevo sistema está originando "duplicidades y retrasos" en algunas intervenciones. "Los principales damnificados son los ciudadanos", sostienen.

Ya es oficial. La directora general de Justicia e Interior del Gobierno navarro, Inmaculada Jurío, se reunirá el próximo día 8 con los jefes de los cuerpos policiales locales de la Comunidad foral a petición de éstos para abordar la polémica surgida por la aplicación "unilateral y sin previo aviso" de un nuevo protocolo para la gestión de las incidencias del 112-SOS Navarra.

Tal y como adelantó El Informador el pasado 3 de abril, el documento, que entró en vigor en febrero y aparece reproducido en la parte inferior del artículo, ha causado un gran "malestar" en todas las fuerzas de seguridad, ya que obliga a la Agencia Navarra de Emergencias (ANE) a trasladar primero los casos relevantes a la Polícía Foral, y luego "ésta decide si los cubre o los remite a otros cuerpos".

Según manifestaron distintas fuentes a este medio, está originando "duplicidades" y algunos "retrasos", porque el sistema "no se basa en el principio de que atienda el suceso quien cuente con agentes más cerca como sucedía hasta ahora". A su juicio, "se pierde tiempo hasta que los responsables del Cuerpo autonómico comunican si intervienen".

Las fuentes consultadas confirmaron que el Ejecutivo navarro ya les han anunciado formalmente la fecha de la sesión con la directora general de Justicia e Interior. Y esperan que la sesión sirva para "acercar posturas". "El protocolo perjudica la calidad del servicio que prestamos a los ciudadanos. La Policía Foral no cuenta con efectivos ni medios suficientes para abarcar toda la comunidad y no se puede ningunear así a las policías municipales, que tienen un contacto más directo con la calle e inician muchas investigaciones, al Cuerpo Nacional de Policía o a la Guardia Civil, cuya labor es clave en muchas de las pesquisas más importantes. Sólo podría aplicarse si algún día la Policía Foral asumiera todas las competencias de estos cuerpos, pero entre tanto la coordinación debe basarse en la confianza, no en la imposición. Así, sólo se genera una sensación de ninguneo que supone un paso atrás en este sentido", destacan.


Las primeras reacciones tras la aplicación del documento no se hicieron esperar y, en algunas localidades como Pamplona o Burladase elaboraron tarjetas para las "urgencias policiales" con los teléfonos de sus policías municipales. La tensión llegó hasta tal punto de que en el Cuerpo de la capital navarra "sí" se cubren las "urgencias importantes" que le transfiere la Policía Foral "para no perjudicar a los pamploneses", pero "no todos los casos que sus dirigentes descarten". Lo mismo sucede en Burlada, donde también se atienden las "incidencias urgentes", aunque el resto se analiza "previamente" desde la Jefatura de la Policía Municipal antes de tomar una decisión. Y presuntamente, en alguna localidad incluso "se está llamando a la DYA y no al 112-SOS Navarra cuando llega alguna incidencia a la emisora policial que requiere la intervención de ambulancias para evitar demoras".

Además, se da la circunstancia de que el Departamento de Presidencia, Justicia e Interior, presidido por Roberto Jiménez, de quien depende en última instancia el área que dirige Jurío, está negociando la firma de convenios de colaboración con ayuntamientos que disponen de policía municipal para la gestión conjuunta de emergencias.


También este tema ha producido desencuentros, sobre todo tras conocerse el contenido del suscrito entre Jiménez y la alcaldesa de Tafalla, la regionalista Cristina Sota, dado a conocer también por El Informador. El texto subraya que el Centro de Mando y Coordinación (CMC) de la Policía Foral será "la única sala de referencia para todas las emergencias que sean conocidas por los miembros de la Policía Local de Tafalla". Un sistema que excluye, una vez más, a otras fuerzas de seguridad como la Guardia Civil, que cuenta con un cuartel en el municipio y otro en Olite.

Varios cuerpos locales ya han dejado claro que no lo ratificarán si no se elimina la palabra "única" y al menos en dos casos concretos, el Gobierno navarro ha tenido que suprimir este punto para aprobar los acuerdos, que podrían firmarse en breve según ha sabido este medio. Igualmente, el documento obliga al Consistorio tafallés a asumir todos los gastos que conlleve su integración en las redes de radio, información y denuncias penales de la Policía Foral. Una inversión que algunos municipios "no pueden asumir en estos momentos". Pamplona, por el momento, no está en la lista.

EL POLÉMICO PROTOCOLO

El protocolo que se analizará en la reunión del próximo martes se titula 'Sistema de gestión de incidencias en materia de seguridad 112' y consta de cinco páginas y tres apartados. El primero de ellos, titulado 'Fundamentos', fue aprobado en 2011 por la Junta de Seguridad de Navarra. Al parecer, no había creado "problemas graves más allá de las posibles discrepancias puntuales propias de la labor policial".

Eso sí, ya dejaba constancia de que "para la adecuada atención de incidentes en materia de seguridad es necesario sistematizar la gestión por el personal del 112, al objeto de que la respuesta a los ciudadanos en materia de emergencias sea ágil, eficaz y eficiente".

Es decir, daba un papel prioritario a este servicio, "muy necesario al mismo tiempo y que cumple una función social muy importante", matizan desde distintas fuerzas de seguridad.


En términos algo vagos, establecía como "obligatoria" la "comunicación inmediata" de los "incidentes relevantes" entre la Policía Foral, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, dependiendo del "geoposicionamiento de los recursos operativos de cada uno de los cuerpos de policía", que podían "tomar la decisión de quién ha de acudir a un incidente en atención a la posición que en el territorio -de los hechos- tengan". Sin embargo, no menciona expresamente qué cuerpo debe recibir primero el aviso, que "en estos momentos es siempre la Policía Foral".

Esta estrategia se aplicaba a "atentados terroristas; amenazas de bomba; incidencias graves de alteración del orden público y violencia callejera; desaparición de personas en el medio natural; desaparecidos de alto riesgo; hallazgos de restos humanos, asesinatos, homicidios u otros delitos contra las personas con resultado de fallecimiento; delitos cometidos por grupos violentos con resultado de lesiones graves; robos con intimidación o violencia con resultado de herido grave; huidas de delincuentes…". Obviamente, cada cuerpo puede recibir llamadas individualmente de cualquier ciudadano ante una emergencia.

SORPRESA INESPERADA EN FEBRERO
Pero en febrero llegó la sorpresa. El Ejecutivo foral incorporó "dos apartados nuevos no consensuados", que en la práctica ha tenido un consecuencia "muy concreta": que "todas" las llamadas del 112-SOS Navarra "se remiten primero a la Policía Foral, sin importar quién está más cerca o cuenta con más agentes en las inmediaciones", indican todos los efectivos y mandos con los que ha conversado El Informador.

Sin embargo, el Servicio de Seguridad Pública de la Dirección General de Interior señala en el nuevo documento que su objetivo actual es lograr una "mejor coordinación operativa de los recursos" y "delimitar las obligaciones de la Policía Foral y las policías locales de Navarra". Desde su punto de vista, el cambio de protocolo "promueve" la "coordinación de los sistemas de información y de transmisiones".

Curiosamente, no hay referencias concretas al Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil en los apartados dos y tres, denominados 'Principio general en la gestión de incidentes' y 'Gestión de incidentes acaecidos en municipios con policía local'.

En el primer caso, resalta que "todos los incidentes en materia de seguridad que se ocasionen en municipios que no dispongan de policía local serán derivados para su gestión al Centro de Mando y Coordinación (CMC) de la Policía Foral".

Y en el segundo, recuerda hasta diez supuestos en los que la Policía Foral debe ser la primera en conocer las incidencias. En concreto, en todos los "delitos contra las personas (asesinatos u homicidios, agresiones con armas blancas o armas de fuego que generen lesiones a personas, amenazas graves hacia personas tales como amenazas de muerte, secuestros o restricciones a la libertad deambulatoria de las personas, violencia de género y violaciones y agresiones sexuales); delitos contra la propiedad (robos con violencia, intimidación o fuerza en las cosas, hurtos, estafas y falsificaciones de documentos); delitos contra la salud pública (tráfico de estupefacientes o similares); suicidios o intentos de suicidio; hallazgo de personas muertas o restos cadavéricos; denuncias de personas desaparecidas; accidentes laborales graves o con heridos graves; amenazas de bomba; alteraciones graves de orden público; y denuncias por infracciones penales en general".

Por si acaso quedara alguna duda, el texto hace especial hincapié en los límites que marcan la actividad de los efectivos locales.

"El resto de incidentes que conozca el 112 ocasionados en municipios con Policía Municipal serán transferidos a la Policía Municipal respectiva sin perjuicio de que el asunto se transfiera en todo caso al CMC de la Policía Foral para su conocimiento y seguimiento", precisa.

Y deja un margen de maniobra mínimo al recordar que "en caso de que el operador del 112 tenga dudas respecto al cuerpo de policía que debe gestionar el incidente, el jefe de Sala consultará el asunto al jefe de Operaciones del CMC -de la Policía Foral- para la resolución del mismo".