13 mar. 2012

APARECEN VARIAS PINTADAS DE LOS 'MICROBOTAS' EN LA CIUDADELA CON EMBLEMAS DE ETA Y LOS SHARP

 Sin embargo, los primeros indicios apuntan a que esta banda juvenil "muy violenta" actúa "por libre". Al parecer, no cuenta con el "respaldo" de la mayor parte de los 'skins' antirracistas de Pamplona ni de la izquierda abertzale. Según ha sabido este medio, algunos SHARP de la capital navarra estarían haciendo supuestamente de "mediadores" para poner fin a las reyertas.

Las pintadas reproducidas en este artículo fueron realizadas presuntamente por miembros de la banda juvenil de los 'Microbotas' en la Ciudadela de Pamplona. En concreto, aparecieron hace "pocos días" en la atalaya situada sobre la entrada que da a la avenida del Ejército, "mezcladas al parecer con otras frases anteriores escritas en rojo por algún otro grupo". 

Las fotografías, tomadas por El Informador, podrían ayudar a comprender un poco mejor la forma de pensar de sus integrantes, menores y supuestos instigadores de numerosas "reyertas tumultuarias" y "agresiones" en la capital navarra desde los pasados Sanfermines. La última tuvo lugar durante la madrugada del pasado 4 de marzo en el bar Atxiki de Pamplona y sus aledaños. Armados con "navajas, palos, puños y sprays de pimienta", acudieron supuestamente al establecimiento e hirieron al menos a cuatro jóvenes. Una de las víctimas sufrió un "corte importante por arma blanca", que precisó de varios puntos; otra, una "fractura nasal"; y las dos restantes presentaban policontusiones.

Las firmas de los 'Microbotas', bien con sus iniciales o con su nombre completo, van acompañadas por anagramas de ETA y los SHARP, 'skins' antirracistas que surgieron en la década de los 80 y que se oponen a los 'Skinheads' - cabezas rapadas neonazis-. Los SHARP comparten a menudo algunos rasgos estéticos con sus "rivales", de ahí que se les suela confundir. Pero muchos 'microbotas' visten "como cualquier chaval" y la mayoría "no lleva la cabeza rapada". El hacha y la serpiente representan a la banda terrorista y el yelmo, a los 'skins' antirracistas.


Inicialmente se desconocía si los miembros de este grupo tenían una ideología y una simbología comunes. Hasta ahora. Pero a pesar de lo que reflejan las imágenes, hay un margen para la esperanza. Los primeros indicios apuntan a que los miembros de la banda juvenil formada por los 'Minibotas', de entre 18 y 19 años, y los 'Microbotas', los 'cachorros' del grupo pero a su vez "los más violentos", "van por libre".

"Al parecer, la actitud excesivamente agresiva de estos chavales no cuenta con el respaldo de la mayor parte de los SHARP de Pamplona ni de la izquierda abertzale. Muchos están hartos de ellos", subrayan personas próximas a su entorno.  Según ha sabido este blog, se han enfrentado "a chicos de color, con los que quedaron a través de internet, a latinos o a 'heavies' locales", entre otros. Una práctica "que no es habitual" entre los SHARP, cuyos principales "enemigos" pertenecen a la "extrema derecha", resaltan desde las fuerzas de seguridad.


Sin embargo, resulta evidente que estas instantáneas aportan nuevos datos sobre las pesquisas. Aunque la Policía Municipal de la capital navarra cree que el grupo cuenta con entre 15 y 20 miembros, los afectados por sus ataques hablan de unos 40. Todos ellos han nacido en Navarra.

Tal y como adelantó este lunes El Informador, se da la circunstancia de que los más jóvenes de la banda, que firman con sus iniciales -MB- o con el nombre de 'Mikroboots', han protagonizado "frecuentes reyertas" en los últimos ocho meses, especialmente en el Casco Viejo de la ciudad.

LA REYERTA DEL PASADO DÍA4

La última, que fue "terrible" según algunos testigos, se produjo el pasado día 4 contra clientes del bar Atxiki, situado en la calle Nueva. Armados con "navajas, palos, puños americanos y sprays de pimienta", numerosos miembros de los 'Microbotas' supuestamente hirieron a cuatro jóvenes. Sus ansias de "revancha" contra los 'heavies' del establecimiento quedan de manifiesto en la pintada que dice textualmente "Puta Atxiki. ¡¡Venganza!!". El responsable del local, que se encuentra "muy preocupado", ya ha denunciado lo ocurrido.


La refriega estuvo a punto de repetirse durante la madrugada del día 10, sábado, pero agentes de la Policía Municipal "frenaron a tiempo" a algunos de los 'cachorros' de este grupo en las proximidades del local. "Iban encapuchados y llevaban botellas vacías y barras de hierro", aseguran las fuentes consultadas.

Al ver a los policías, huyeron en distintas direcciones, pero varios fueron interceptados en el entorno del Bosquecillo. En concreto, los agentes identificaron a tres menores de 14, 15 y 17 años y redactaron un atestado que se ha sumado a la investigación abierta sobre las actividades de estos adolescentes y jóvenes. Sin embargo, debido a su edad y a que no habían provocado ninguna pelea en ese momento, la Policía Municipal puso a los implicados a disposición de sus padres.


Durante la madrugada del domingo, varias patrullas y furgonetas del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Municipal establecieron un dispositivo de vigilancia en las inmediaciones de la calle Nueva. Al parecer, no se produjeron nuevos episodios de violencia, pero las fuerzas de seguridad han averiguado que varios 'heavies' acudieron a un bar de la calle Jarauta donde se encontraban los 'Microbotas'. Ambas partes dialogaron, aunque por el momento el conflicto "no se ha solucionado". Las fuentes con las que ha contactado este blog creen que otros SHARP de la capital navarra y de mayor edad están "mediando" para "poner fin" a estos sucesos.


Los fines de semana, esta banda juvenil suele congregarse en bares situados en las inmediaciones de las calles Campana y Ansoleaga o en locales de la travesía de Bayona, aunque tambié se reúnen en varias bajeras del Casco Antiguo.

* NOTA EDITORIAL: Todos los datos publicados por El Informador se han contrastado con numerosas fuentes, aunque están sujetos a los avances de la investigación. Con el paso de los días pueden surgir novedades que amplíen, maticen o contradigan los primeros datos recabados. En todo caso, la veracidad de la información es total.